Cuestionable discurso del Minem sobre la convivencia del agro y minería esconde negocios de Mucho y sanciones ambientales

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En su empeño por posicionar la narrativa que la minería y agricultura en el Perú son actividades complementarias y se benefician mutuamente, la cabeza del Ministerio de Energías y Minas (Minem), Rómulo Mucho Mamani, ha sumado un nuevo hito el 9 de mayo con una ampliamente difundida visita a la minera Colquisiri en Huaral.

Aquí el ministro destacó la explotación como ejemplo de los efectos positivos de la convivencia armoniosa entre minería y la agroindustria que produce 2 mil toneladas de mandarinas para la exportación en las zonas aledañas a la mina.

Lo que obvió de mencionar Mucho, es que la minera ha sido cliente de su empresa Pevoex Contratistas S.A.C. y, además, que la operación polimetálica María Teresa de la empresa Colquisiri S.A., fundada en 1984, acumula un total de 13 sanciones ambientales por parte del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), que suman un total de más de 767 mil soles en multas. Datos obtenidos a través de información pública por el Área Socioambiental de la Red Muqui.

Entre las sanciones referidas a la explotación de plomo, cobre y zinc, ubicada en los distritos de Chancay y Huaral en la limeña provincia de Huaral, destaca una por no haber instalado una manta impermeable requerida en la superficie del muro de contención (aguas abajo) del depósito de relave N° 3. Depósito que, según el organismo de fiscalización, sufrió derrames al pie del talud que llegaron hasta la vía de acceso. Es de resaltar la proximidad geográfica del relave que sufrió los derrames respecto de los cultivos ubicados a tan solo 50 metros de distancia.

Otra de las infracciones preocupantes mencionadas y por las que fue sancionada la empresa se refiere al inapropiado almacenamiento de concentrado de cobre, plomo y zinc en instalaciones que carecían de confinamiento y/o cubierta permanente.

Por su parte, el área socioambiental de Red Muqui al realizar un mapeo de las operaciones mineras y ponerlas en relación con su entorno llega a identificar otros importantes riesgos. Uno se refiere al área de Área de Influencia Indirecta Ambiental (AIIA) de la explotación minera, que abarca alrededor de 400 hectáreas (ha) de zonas agrícolas, terrenos que ante un eventual siniestro en las operaciones u evento meteorológico, etc. podrían ser afectados, igual que la población radicada dentro de 320 ha de zonas urbanas que se encuentran dentro del AIIA.

El hecho de que en las zonas aledañas de las operaciones mineras existan importantes plantaciones de mandarina, monocultivos de un cítrico de exportación no dice nada de la potencial contaminación de tierras agrícolas, las fuentes de agua o posibles impactos en la salud de la población.

Por eso, es importante recordar las últimas protestas de parte de los habitantes de los distritos donde se ubica la minera, que trascendieron en medios de comunicación, datan de octubre de 2021 y contradicen la imagen pulcra y promocionada por la propia compañía de ser un ejemplo por sus elevados estándares internacionales a la hora del cuidado del medioambiente y que mantiene un alto compromiso con la salud y el bienestar de los centros poblados de su entorno. Entonces habitantes de la zona norte de Chancay se manifestaron contra la minera por incumplimiento de compromisos asumidos por la empresa en 2019 y por la contaminación atribuida a los relaves de la empresa. En entrevista con el medio huaralenlinea.com, el dirigente de los pueblos de la zona norte de Chancay, Roger Mendoza Rojas constató: “Sabemos que consumimos agua contaminada y ni siquiera se nos ha dado a conocer el informe del estudio al respecto, donde se analizó la contaminación del agua, del aire y la contaminación sonora que ocasionan”.

SERVICIOS PRESTADOS A COLQUISIRI

Para precisar la cuestión referente al historial de Colquisiri como cliente de la empresa fundada por el ministro Mucho, los detalles son que Pevoex Contratistas S.A.C. le brindó a la minera servicios de construcción de la presa de relave y movimiento de tierras y obras civiles en la planta de relleno hidráulico cementado en los años 2019 y 2020, respectivamente, según la página web de la empresa de Mucho Mamani.

En febrero de este año, el semanario Hildebrandt en sus trece develó que el alto funcionario público es dueño y gerente de Pevoex Contratistas S.A.C. Empresa que mantiene contratos con la empresa minera Southern Perú, concesionaria del yacimiento arequipeño Tía María paralizado desde el año 2011. A la lista de clientes actuales se agrega Cerro Verde, Raura, Stracon, Minsur, Hochschild, Antamina y Nexa.

LA MINERÍA POR ENCIMA DE LOS DERECHOS Y TERRITORIOS

Los antecedentes aquí recogidos dejan mal parada la experiencia supuestamente ejemplar presentada por el ministro en Huaral. Otro aspecto que ha quedado fuera del foco, es que cuando Mucho promociona el agro (como complemento de la minería) se está refiriendo a la agroindustria dirigida a la exportación. Actividad en la que no está inmersa la agricultura familiar que aporta más del 70 por ciento de los alimentos que se consumen en el país, y que representa el 97% del total de las unidades agropecuarias del total de 2.2 millones existentes en Perú. En aquellos lugares con vigorosa agricultura como principal actividad económica, los valles de San Lorenzo en Piura o el de Tambo en Cocachacra – Arequipa valgan como ejemplos, la población que sabe de los impactos sobre la disponibilidad y calidad de agua, la contaminación y otras afectaciones sociales y económicas inherentes a la minería, por eso hasta ahora ha impedido su ingreso.