La misión de Red Muqui es posicionar los puntos de vista y propuestas de las instituciones que conforman la Red. Por esta razón, promueve campañas de comunicación con el objetivo de levantar sus temas a nivel nacional frente a la opinión pública y los medios de comunicación.
19-07-2024
La expansión minera afecta negativamente la vida humana y la naturaleza, significa saqueo de los recursos naturales y desplazamientos de las comunidades en contra de su voluntad, de territorios con vigorosas dinámicas culturales, sociales y económicas.
Casos como los presentes desde hace décadas en las ciudades de Cerro de Pasco (compañía minera Volcan) y Cajamarca (compañía minera Yanacocha) prueban que los megaproyectos extractivos que se presentaron como oportunidad de progreso y desarrollo económico, hoy son motivo de conflictos socioambientales, y presentan graves índices de desigualdad, vulneración de los derechos humanos y daños al ambiente y a la salud.
También al interior del país existen comunidades y población local que resisten férreamente el ingreso de la minería, tal como ocurre en Valle de Tambo con el proyecto Tía María; en Piura con el proyecto Río Blanco; Chetilla - Cajamarca con el proyecto Colpayoc o la comunidad Juan Velasco Alvarado en La Libertad que defiende su territorio de la minería ilegal, entre otros. Sin embargo, la voluntad popular manifestada en consultas vecinales, no es respetada por el Estado peruano ni por la inversión minera, aun cuando la consulta previa en la práctica tampoco es garantía de respeto de los derechos de los pueblos indígenas y originarios.
Las comunidades no solo defienden el territorio, el medio ambiente y el agua, sino que desarrollan acciones conjuntas y experiencias que generan valor agregado en torno al trabajo agropecuario y a la protección de los bienes comunes (agua, territorio y agro). Que poseen un valor inconmensurable comparado a las economías generadas por la explotación de oro, cobre y otros metales. Sin embargo, estas realidades se ven amenazadas por la imposición de la actividad minera que contamina fuentes de agua, destruye ecosistemas, desplaza el trabajo agrícola y tierras destinadas previamente a la producción de alimentos; porque la “convivencia” entre agro y minería es solo un discurso y un conveniente plan para la promoción minera frente a la resistencia campesina y de los pueblos originarios.
No solo son formas de producción, sino modos de organizarse y de vida, evidentes en el caso de la agricultura y que se basan en otros menos visibles, pero igualmente ancestrales como la siembra y cosecha de agua. De esta forma, en las comunidades la agroecología y proyectos de ecoturismo, entre otros, forman parte de sus buenos vivires. Estas experiencias son alternativas económicas vitales, que han motivado a la Red Muqui iniciar una campaña comunicativa llamada “Valles y Ríos para la Vida, No para la Minería”.
La búsqueda de alternativas al extractivismo es un desafío que evidencia la necesidad de repensar el modelo del desarrollo basado en el consumismo. Solo a través de un enfoque integral y participativo podremos construir un futuro en armonía con nuestras necesidades más básicas y que permita la subsistencia como especie. Un horizonte en el que se cuiden costumbres ancestrales en beneficio del planeta, que priorice el respeto de la naturaleza, la salud, la vida y los derechos de las personas.
Por lo expuesto, somos conscientes que enfrentamos grandes retos, como la minería ilegal, la imposición de proyectos sin licencia social y la transición energética que plantean los paises del norte global va terminar siendo una falsa respuesta a la crisis climática, ya que -una vez más- está basada en la explotación irresponsable y desmesurada de recursos.
Finalmente, la actual coalición autoritaria entre el Ejecutivo y el Congreso no nos representa, a través de esta campaña comunicacional, pretendemos hacer eco de las voces del Perú profundo que defienden su alternativa de vida como es la agricultura. Los animamos a que se sumen a esta campaña visitando y difundiendo nuestras redes sociales como son:
#VidaOContaminación
28-08-2023
Ante la expansión minera: las comunidades responden con sus formas de vida ancestrales practicadas durante siglos de resistencia
Tras más de 30 años de intensa actividad extractiva en los territorios del Perú, los megaproyectos que se presentaron como una oportunidad de desarrollo económico y progreso, hoy son fuente de conflictos, desigualdad, vulneración de los derechos humanos y daños al ambiente y a la salud.
Por ello, es necesario analizar sus impactos y buscar alternativas más sostenibles, reales e interculturales que promuevan los buenos vivires de todas y todos.
La minería a gran escala en este nuevo ciclo de expansión, en su afán por explotar los últimos bienes naturales, tiene un impacto devastador en los ecosistemas, que se comprueba en la creciente deforestación, contaminación del agua y del aire, degradación de suelos y pérdida de la biodiversidad.
Asimismo, las comunidades cercanas a los proyectos mineros están expuestas a diversos riesgos para su salud, como la contaminación por metales pesados que, a la fecha, suma más de 10 millones de personas expuestas, según el Ministerio de Salud, en especial mujeres, niñas, niños y jóvenes. También la contaminación del agua con productos químicos y metales tóxicos puede resultar en enfermedades muy graves.
En ese sentido, las promesas incumplidas y las malas prácticas en las relaciones comunitarias entre empresas y comunidades han llevado al aumento de la conflictividad socioambiental y la violación de los derechos humanos. El derecho a la consulta previa y a la participación en decisiones que afectan sus territorios a menudo es ignorado, dejándolas sin voz ni capacidad para influir en el destino de sus tierras. El desplazamiento forzado y el despojo de tierras también son recurrentes en muchos territorios donde se asientan los proyectos mineros, que llegan a afectar la vida y la cultura de las comunidades.
Frente a estos desafíos, cada vez más comunidades y población organizada son conscientes que sus formas de vida basadas en el concepto de los buenos vivires practicadas durante siglos de resistencia frente al colonialismo son alternativas probadas frente al publicitado y nunca alcanzado “desarrollo” que proponen los proyectos extractivos.
Por ello, muchas comunidades locales impulsan iniciativas para reducir su dependencia de combustibles fósiles y la explotación de recursos naturales a través de emprendimientos a escala comunitaria. Además, aplican y preservan prácticas ancestrales de agroecología, proyectos de ecoturismo, entre otros que generen ingresos económicos sin dañar el medio ambiente.
La búsqueda de alternativas al extractivismo es un desafío que evidencia la necesidad de repensar el modelo de desarrollo basado en el consumismo y priorizar el respeto por la naturaleza, la salud, la vida y los derechos de las personas. Solo a través de un enfoque integral y participativo podremos construir un futuro sostenible y en armonía con nuestro planeta.
Por lo expuesto, consideramos que es hora de revelar los mitos mineros y caminar hacia una sociedad más justa, solidaria, equitativa y sostenible, que privilegie lo colectivo y la protección de la Pachamama, un mundo donde quepan todos los mundos.
13-01-2022
La campaña de los defensores y defensoras visibiliza a nivel local, regional y nacional la situación de las personas defensoras de derechos humanos y ambientales que son constantemente criminalizadas, violentadas e incluso asesinadas. Asimismo, la campaña busca generar presión social al Estado peruano en sus diferentes sectores y niveles, para que se implementen mecanismos de protección, denuncia y reparación en favor de las personas defensoras del Perú.
¿Cúales son las demandas de las personas defensoras de derechos humanos y ambientales? Debido a que las personas defensoras de las diferentes regiones viven en diferentes contextos sociales, económicos, entre otros, muchas de sus demandas son diferentes, pero a continuación, se señalan las demandas comunes que existen:
¿Cuáles son los logros hasta ahora?
Actividades realizadas:
El 26 de octubre se realizó el "Encuentro de defensores y defensoras de derechos humanos y ambientales", con 17 defensore/as de los territorios, afectados por metales pesados, criminalizados y amenazados, de distintas partes del país. Ellos llegaron a Lima para exigir la implementación del nuevo protocolo de defensores.
El 27 de octubre se realizó el Plantón frente a la sede del MINJUS con el objetivo de exigir al gobierno protección efectiva de defensores y defensoras frente a los asesinatos, amenazas y criminalización que sufren.
Derechos Humanos Sin Fronteras realizó un el taller de vocerías comunitarias dirigido a defensoras y defensores para la exigencia y defensa de los derechos en los espacios públicos de Espinar y Chumbivilcas, en Cusco.
Grufides organizó un encuentro en el valle de Condebamba, Cajamarca, con la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, y se conversó sobre el derecho a la protesta, la defensa de las personas defensoras criminalizadas y la protección del valle.
Red Muqui realizó un encuentro con defensores y defensoras de Valle de Tambo, Arequipa, con el objetivo de generar un espacio de diálogo con los líderes/as y dirigentes/as sobre mecanismos de protección para personas defensoras de DDHH e identificar otros mecanismos que las organizaciones y comunidades vienen implementando, además, para contribuir a que los dirigentes/as y líderes/as se auto identifiquen y reconozcan como defensor/a de derechos.
APRODEH organizó la “Escuela comunal de mujeres de comunidades campesinas en el distrito de Uranmarca, Chincheros". En este taller, las mujeres participantes, mostraron su apoyo a defensores y defensoras.
Red Muqui Norte realizó el 3er Taller de la Escuela de Defensores y Defensoras del Norte -en el marco de la Escuela Rosa Quedena-, en el cual los defensores coincidieron en sostener que su labor se centra en denunciar la contaminación de los recursos naturales.
Si bien se han conseguido varios logros, aún falta conseguir que el Estado apruebe el presupuesto respectivo para aplicar el Mecanismo Intersectorial para la protección de las personas defensoras de DDHH, el cual les brindará seguridad y acceso a la justicia. Además, se trabajará para impulsar la creación de una red nacional de defensores y defensoras de derechos humanos y ambientales, lo cual se estará trabajando a lo largo del año 2022. Finalmente, se integrará como un objetivo la exigencia al Estado de la ratificación del Acuerdo de Escazú.
11-09-2019
Fortalecer la agricultura familiar en el Perú e impulsar la aplicación de la ley de Agricultura Familiar.
La gran cantidad de platos peruanos existe gracias a la diversidad de cultivos de nuestra tierra y a la pluralidad de climas que aprovechamos desde la época de nuestros ancestros.
Miles de productos del campo, que por siglos han compartido un solo territorio, hacen que la gastronomía de nuestro país sea una de las más ricas y variadas no solo en América Latina sino en el mundo.
No sorprende, por lo tanto, que el 70% de los productos alimenticios que se consuman en el mercado nacional sean generados por la agricultura familiar.
Sin embargo, la importancia de este tipo de agricultura a pequeña escala no ha tenido mayor atención por parte del Estado y la sociedad en su conjunto. A la actualidad siguen faltando políticas efectivas de promoción, desarrollo y comercialización.
Este sector, que es la principal fuente de empleo e ingresos para la población rural del Perú, ha venido disminuyendo en importancia debido al abandono por parte del Estado.
La agricultura familiar aporta con más de 3 millones de trabajadores que representan el 83% de la población económicamente activa (PEA) del sector Agropecuario.
La participación de la mujer en la agricultura familiar es especialmente importante, tanto por su presencia en la PEA agropecuaria como conductora de las unidades agropecuarias y por la superficie agrícola que tiene a su cargo.
Pese a la falta de inversión de parte del Estado en el sector, la agricultura familiar sigue teniendo valor económico, ambiental, social y cultural, tanto así que incluso las Naciones Unidas ha reconocido su importancia en la erradicación del hambre y la pobreza, declarando los años 2019-2028 como el “Decenio de la Agricultura Familiar”.
Hasta el 2014 la agricultura familiar producía alrededor del 80% de alimentos en el mundo, por ello juega un rol fundamental en la seguridad alimentaria, conservación de ecosistemas, saberes ancestrales y la cultura indígena.
En el Perú, existen más de 2 millones 156 mil unidades agropecuarias que trabajan la agricultura familiar, concentrándose en mayor número en Cajamarca 15%, Puno 10%, Ancash 8%, Junín 6%, Apurímac 4% y Ayacucho 4%.
La agricultura familiar tiene una gran importancia en la producción de más del 70% de alimentos que consumimos.
El conjunto de técnicas, conocimientos y saberes ancestrales de los pequeños productores que cultivan la tierra, combinados con la crianza de animales, mejoran su producción de manera armónica con la naturaleza.
La Agricultura Familiar conserva los ecosistemas, agrobiodiversidad y el medio ambiente
y se desarrolla a pesar de los fenómenos naturales adversos que la afectan, como son las sequías, heladas, menor disponibilidad de recursos hídricos por el agotamiento de las reservas de los glaciares y la reducción de las lluvias, causados por el cambio climático
además es una importante contribución al Valor de la Producción Agrícola Nacional representando el 86% del VPA nacional
Alimentar a más de 31 millones de personas con productos autóctonos saludables y de buena calidad va ser el desafío no solo de las generaciones por venir, sino también de nosotros, que habitamos el presente.
Por ello, a través de las actuales experiencias de las instituciones de la Red Muqui, quisiéramos concretar medidas en favor de la agricultura familiar para dar cuerpo a una sólida propuesta de alternativas al desarrollo imperante en nuestro país.
RED MUQUI desde sus inicios acuñó como lema distintivo institucional la frase “Red de Propuesta y Acción”. Desde el año 2003 en su creación, ha sido red tanto para investigación sobre los conflictos sociales generados por las actividades mineras a partir del llamado “boom minero” de los 90, como para acompañar a las comunidades y poblaciones que nos solicitaban apoyo por los diversos “casos emblemáticos” de afectación de derechos que multiplicaban los proyectos mineros (hasta la actualidad) a lo largo y ancho del país.
Fecha de producción: 11 septiembre 2019
Última actualización: 11septiembre 2019
Para preguntas/comentarios: RED MUQUI
Fuentes:
Agricultura familiar y minería en el Perú 2019 ©Red Muqui - Av. República de Chile 641, Jesús María, Lima–Perú Telf. 01 332-6525 www.muqui.org
Sistematizado por: Juan Edwin Alejandro Berrospi
Elaborado por:
-Grupo de Formación de Intervención para el -Desarrollo Sostenible - GRUFIDES / Cajamarca -Centro Andino de Educación y Promoción - CADEP/ Cusco
-Red Muqui Sur. Centro de Desarrollo Agropecuario - CEDAP / Ayacucho
-Pastoral Social de Dignidad Humana - PASSDIH / Junín
-Grupo para la Promoción del Desarrollo - ANDES / Pasco
10-03-2018
El Gobierno y las Empresas Mineras priorizan la explotación de los recursos naturales sin importar si sus impactos afectan el territorio, el medio ambiente, la biodiversidad, la cultura y la salud de nuestras comunidades y nuestra población.
Los conflictos socio ambientales mineros NO se van a solucionar si…
AYABACA Y HUANCABAMBA – MINERA RÍO BLANCO COPPER S.A.
El conflicto se originó porque se pretendía imponer el proyecto minero Río Blanco, antes de la empresa Majaz y ahora de propiedad del Consorcio Chino Zijin, en ecosistemas de páramo y bosque de neblinas que captan la humedad del ambiente y almacenan agua. Así se generan las nacientes de los principales ríos de la región Piura. En el año 2007 se realizaron tres consultas vecinales donde el 95% de la población votó por un desarrollo a base a la agricultura, agro exportación y turismo y en rechazo a la actividad minera.
MOROCOCHA – MINERA CHINALCO PERÚ S.A.
El reasentamiento de la población del distrito de Morococha para posibilitar la ampliación del proyecto minero Toromocho , donde opera la empresa china Chinalco, provocó tensión entre la población, la empresa minera y el Estado peruano. La empresa había prometido dar trabajo a la población, generar desarrollo económico en el distrito y respetar el medio ambiente. Sin embargo, no se cumplió. Desde que se constituyó la mesa de diálogo (2008) hasta la fecha, no se ha logrado la firma de un convenio marco que sea respetuoso de los derechos de la población ya reasentada, ni de quienes aún viven en la antigua ciudad. Por ejemplo, la población de Carhuacoto, la nueva ciudad, convive al lado de una antigua relavera, un riesgo para sus vidas.
Celendín – Minera Yanacocha S.R.Ltda.
La cuestionada aprobación del EIA de Minas Conga fue el detonante del inicio del conflicto en Cajamarca. El proyecto minero Conga afectaría 5 principales cuencas y un conjunto de lagunas, manantiales, riachuelos, ríos, etc. por ello la población de la provincia de Celendín y Bambamarca se movilizó multitudinariamente para hacer una inspección a las lagunas y bofedales. Durante el 2011 y el 2012 estalló un conflicto social en la zona que trajo heridos y muertos. A pesar de las mesas de diálogo y acuerdos, poco se pudo hacer para prevenir el conflicto. Después de la respuesta social, se tuvo que paralizar el Proyecto Conga.
Según el MINEM hay 11 procesos de consulta previa culminados y 2 en proceso. Todos se han aplicado en comunidades donde ya había acuerdos previos, sin conflictos sociales. Si bien contaron con intérpretes quechuas, no contaron con asesoramiento técnico que permita entender la información técnica alcanzada por la empresa minera y el Estado, y tomar una decisión debidamente informada.
La Defensoría del Pueblo ha informado, que sólo el año 2014, se aprobaron 16 proyectos mineros sin que se haya realizado la consulta previa, a pesar que se constataron en todos ellos que se trataba de comunidades campesinas, incluso de habla quechua.
Cómo podemos hacer que funcionen los mecanismos de diálogo: