2021: en el año del Bicentenario por justicia, no impunidad y afirmación por los DDHH

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Por: Jaime Borda / Secretario Ejecutivo de la Red Muqui

 

El 2020 ha sido sin duda el año de la pandemia, de la mayor crisis política, económica y sanitaria que hayamos vivido en las últimas décadas en nuestro país, pero a su vez ha sido el año del despertar ciudadano, de la generación del bicentenario y de una población movilizada, principalmente de jóvenes, que nos han devuelto la esperanza de que nuestro país puede ser diferente, de que no todo está podrido y corrompido, de que los cambios sí son posibles cuando nos organizamos y movilizamos para buscar estos cambios sociales y políticos.

Sin embargo, aun con estos mensajes esperanzadores, los saldos de la pandemia son duros: casi 38 mil fallecidos hasta ahora, miles de personas en UCI, una posible segunda ola de la pandemia, y que viene acompañada con una nueva “cepa”; es decir, la pandemia está lejos de terminar. Y como si esto no fuera poco, en el 2020 se han reactivado los conflictos sociales, y con ello el asesinato de ciudadanos movilizados: jóvenes del #14Noviembre y trabajadores agrícolas en el norte del país (Virú) que perdieron la vida por impactos de bala de la PNP por reclamar sus justos derechos. Hasta el 31 de diciembre del 2020 teníamos un país movilizado que esperaba algún tipo de respuesta del gobierno nacional por los años de abandono sistemático a los sectores más vulnerables de nuestro país

De esta forma empezamos el 2021, y cuando pensamos que las cosas podían ser peores; el presidente Francisco Sagasti el día de ayer hizo un anuncio importante y alentador a la vez, por fin se concretó la compra de un primer lote de vacunas contra la Covid-19 con el laboratorio chino Sinopharm, y el primer envío será en enero. Así mismo se informo de la llegada de otro lote al laboratorio Astrazeneca para el segundo semestre del 2021. Este anuncio llega en un momento muy complejo en nuestro país, y esperamos que genere cierta estabilidad y confianza entre la población y las autoridades nacionales, sobre todo ahora que se confirma la llegada de la segunda ola de la pandemia en nuestro país.

En el año del bicentenario no bastan las reformas o parches parciales, es hora de impulsar cambios de fondo, entre ellos el sistema de justicia, la lucha contra la corrupción, el respeto pleno de los derechos humanos, la reforma de la institución policial (PNP), la gestión oportuna de la conflictividad social, principalmente las derivadas por el sector extractivo minero, entre otros. Este nuevo pacto social se debe hacer con la participación real de la población, de la ciudadanía movilizada, de las comunidades andinas y amazónicas, de los afectados por actividades extractivas, entre otros. Es hora de plantear un momento constituyente para plantear todos estos cambios y que van más allá de las próximas elecciones presidenciales y congresales.

Desde Red Muqui creemos que los cambios y discusiones que se planteen deben ser impulsadas y protagonizadas por las poblaciones movilizadas y afectadas, y no solo con representantes de los gremios empresariales o de algunas autoridades locales, regionales y nacionales como muchas veces pasa. Creemos que estas discusiones mínimamente deben contener la agenda de los derechos humanos, de los pueblos indígenas, del medio ambiente, la agenda de genero, entre otros. Sabemos que el 2021 será un año movido en términos electorales y de atención a la pandemia, pero no olvidemos estos temas de fondo y sobre todo que el año del bicentenario sea la oportunidad para empezar a cambiar las cosas de verdad.