El 10 de febrero la ex ministra Mazetti anunció que nuestro país necesitaba 510 toneladas de oxígeno medicinal al día, y que actualmente se tenía un déficit de 110 toneladas diarias. Después de este anuncio, el gobierno anunció algunas medidas que no terminan de quedar claras para cubrir el total del déficit de oxígeno medicinal que requieren los hospitales y centros de salud, sin contar el oxígeno medicinal que necesitan miles de familias que intentan llenar sus balones día a día para atender a sus familiares que se encuentran tratándose en casa frente al colapso del sistema de salud.

Frente a este anuncio, el presidente de la República, Francisco Sagasti, emitió el decreto supremo N° 002-2021-PRODUCE el martes 16 de febrero, que crea el “Registro Nacional de Productores y Comercializadores de Oxígeno Industrial y aprueba disposiciones para su implementación, en el marco de la Ley N° 31113, Ley que regula, autoriza, asegura y garantiza el uso de oxígeno medicinal en los establecimientos de salud públicos y privados a nivel nacional”.

Este decreto permitirá al gobierno saber qué empresas están produciendo, importando y comercializando el oxígeno industrial y qué uso le están dando, si solo se está usando el oxígeno industrial o lo están convirtiendo a oxígeno medicinal “para efectos de garantizar información verídica y oportuna en el sector industrial”, señala el decreto.

Esta medida del gobierno se da en medio del pedido que hizo el gobierno a las empresas privadas para que apoyen con la producción de oxígeno medicinal para poder cubrir el déficit actual. El gobierno se dirigió directamente a las empresas mineras que, a través de la SNMPE, respondieron: » mineras no tienen capacidad de producir oxígeno medicinal” y agregaron que las fundiciones de cobre -y solo hay dos agremiados que tienen fundiciones en el país- poseen plantas de oxígeno industrial, pero lamentablemente no es de uso humano». Sin embargo, también precisaron que, de esas fundiciones, una planta ya estaba aportando con 6 toneladas diarias de oxígeno medicinal: la planta de Ilo de Southern.

Días después, en una entrevista al gerente general de Southern, este respondió que “Lamentablemente, no nos es posible producir más oxígeno” de lo que ya estaban aportando porque su otra planta de oxígeno industrial, para que haga el proceso de reconversión a oxígeno medicinal, necesitaba 2 a 3 meses de inversión.

Frente a este anuncio, el presidente Sagasti señaló en una conferencia reciente que había hablado con la empresa Linde, que es parte de la industria del gas y que pertenece a Praxair para que ayude a la empresa minera Southern en adecuar su planta de oxígeno industrial para que produzca oxígeno medicinal. Así el presidente anunció que en 10 días ya estaría lista esta conversión que aportaría 16 toneladas de oxígeno medicinal diario.

Lo que no queda claro es si la planta de oxígeno (PO1) que produce 240 toneladas de oxígeno gaseoso industrial para el funcionamiento de la mina de cobre de Southern puede producir más de 6 toneladas diarias de oxígeno medicinal, y si la otra planta de oxígeno (PO2) que produce 1000 toneladas de oxígeno gaseoso industrial puede producir más de 16 toneladas diarias de oxígeno medicinal, de acuerdo al proceso de adecuación que ya han anunciado con el apoyo de Linde.

En la entrevista, ante la pregunta del periodista: ¿No existe una disyuntiva entre producir más oxígeno o producir más cobre?, el gerente general respondió:

«Técnicamente no podemos bajar la producción de cobre y aumentar la de oxígeno líquido. El cuello de botella es esta planta que convierte oxígeno gaseoso a líquido. Esa es la situación, de manera sencilla»

Sin embargo, para el economista y especialista en minería, Juan Aste, Southern no quiere sacrificar su producción de cobre porque ahora los precios están muy altos y no quieren perder nada de sus ganancias.

Por otro lado, frente al grave déficit de oxígeno medicinal en el país, Linde señaló que tiene una planta de oxígeno en Pisco que produce 80 toneladas diarias de oxígeno pero que tendrían que instalar allí un Hospital para que pueda usarse directamente.

¿Cómo se originó el déficit de oxígeno en la pandemia?

Para el abogado especialista en salud, Mario Ríos, esto se debe a que el actual ministro de Salud, Oscar Ugarte, cuando era ministro de salud el 2010 con el gobierno de Alan García,  firmó la Resolución Ministerial N° 062-2010-MINSA que permitía que solo el oxígeno con 99-100% de pureza pueda usarse en pacientes requirentes de oxígeno medicinal, cerrando el mercado al monopolio de dos empresas, Linde Gas Perú y Airproducts Perú. En el 2009, la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomendó que el oxígeno desde 93% de pureza pueda usarse en pacientes que lo requieran. Mario Ríos señala que el actual ministro en ese entonces actuó de acuerdo a intereses particulares que nada tienen que ver con el resguardo de la salud de los peruanos.

Durante la primera ola, agrega, el gobierno tuvo que cambiar el grado de pureza nuevamente a 93% en agosto del 2020, después que el congreso había emitido una ley que declaraba de importancia nacional la producción de oxígeno medicinal al 93% de pureza. Pero el problema fue que esta ley precisaba que este cambio ocurría durante el estado de emergencia y esto llegaba hasta fines de año, con las extensiones de estado de emergencia que daba el gobierno, no dando un grado de certidumbre a las empresas pequeñas y medianas para que puedan producir oxígeno medicinal y generar rentabilidad frente al monopolio de Linde Gas Perú y Airproducts Perú.

Recién este año, 2021, se dieron otros decretos y leyes que precisabas que la producción de oxígeno medicinal era de vital importancia frente a la pandemia sin un grado de temporalidad.

Esta situación ha generado que haya un acumulado de déficit de oxígeno medicinal. Recién hace unas semanas diversas empresas pequeñas están instalando más plantas de oxígeno en algunos lugares del país y no tienen mucha capacidad para la producción de toneladas de oxígeno medicinal diarias.

Por otro lado, en agosto del año pasado también se puso en cuestión el abandono de la planta de oxígeno industrial de La Oroya de lo que era la empresa minera Doe Run, que luego de las denuncias del cardenal Barreto, la empresa de gas industrial Praxair fue a verificar y señaló que no podía adecuarse esa planta para la producción de oxígeno medicinal porque necesitaba unos recambios que debían producirse en China. Sin embargo, el cardenal Barreto señalaba que la planta debía ser visitada por técnicos imparciales que no estén vinculadas a ninguna empresa.