Por: Jaime Borda / Secretario Ejecutivo de Red Muqui

Inicia el mes de marzo y entramos a la fase final de las elecciones presidenciales y congresales, sin duda estas elecciones son atípicas debido a la pandemia y la imposibilidad de hacer eventos o mítines masivos como se hacían antes, y buena parte de los debates ahora se han trasladado al formato virtual de las redes sociales y a los medios televisivos, radiales y la prensa escrita; por tanto, en las próximas semanas tendremos una sobresaturación de contenidos y campañas en el mundo virtual. Sobre los temas y agendas de los debates, por ahora están centrados en la pandemia, la reactivación económica, la lucha contra la corrupción, entre otros. Los temas vinculados a la agenda de derechos, el medio ambiente, conflictos sociales y minería en el país no están siendo abordados por la mayoría de los candidatos, salvo algunos que tienen planteamientos más claros sobre estas agendas.

Mientras la campaña seguirá en los términos que estamos señalando; los conflictos sociales se mantienen activos, particularmente en el surandino peruano, en el denominado corredor minero. Esta semana hemos conocido del enfrentamiento producido en el campamento minero del proyecto Constancia de la minera canadiense HudBay en Chumbivicas, Cusco; y nuevamente la intervención policial violenta ha dejado como saldo más de siete heridos. El alcalde de Livitaca y sus dirigentes han señalado que “la protesta del fin de semana ocurrió porque no se estaba cumpliendo con el diálogo para discutir la reformulación del Convenio Marco, la inclusión de varias comunidades como zona de influencia directa y un proceso de fiscalización y monitoreo ambiental”. Los pobladores de Livitaca exigen un trato equitativo de la minera en relación con otros distritos de la provincia de Chumbivilcas. El día de hoy se ha suspendido la mesa de diálogo virtual porque la conectividad de internet no permitía el desarrollo de la reunión. Los dirigentes acordaron que la reunión se convoque para el 12 de marzo de manera presencial.

Esta semana también las familias de la antigua Morococha en Junín han realizado una conferencia de prensa en Huancayo para denunciar los abusos y el hostigamiento a los que están expuestos por la empresa minera Chinalco con su proyecto Toromocho, y han informado, además, que se ha presentado un Hábeas Corpus para proteger la vida y la integridad de estas familias, a quienes la empresa minera busca reasentarlos contra su voluntad. El caso de la antigua Morococha no es nuevo, ya que sus pobladores han venido denunciando constantemente los abusos de la minera Chinalco, pero hasta ahora nadie se atreve a tomar medidas, ni el Ministerio de Energía y Minas, ni el Ministerio del Ambiente, y tampoco las autoridades locales y regionales. Se sientes abandonados como ellos mismos lo han señalado.

Desde Red Muqui alertamos de la situación de estos casos y las afectaciones que vienen sufriendo las comunidades y poblaciones en zonas mineras, tanto en el caso de HudBay en Cusco como el de Morococha en Junín. El gobierno y las mineras deben privilegiar el diálogo y el respeto a los derechos humanos y dejar de lado el uso de la fuerza y la violencia para la resolución de los conflictos sociales. En tiempos de pandemia y elecciones estos temas también son importantes.