Artículo escrito por Karina Baca Gómez Sánchez*

La comunidad campesina de Huyaino Aya celebra la inscripción en los registros de la SUNARP,[1] así como de sus pasadas juntas directivas y la elección de la reciente, autoridades que desde 1978 esperaban esta inscripción.

La visita a Huyaino Aya para la entrega de la documentación, era parte del compromiso asumido junto con el CEDEP AYLLU; como parte de su trabajo de acompañamiento a las comunidades campesinas, haciendo posible la incidencia, las coordinaciones y los envíos de la documentación.

Conocí a Don Ismael Luza, presidente del primer Consejo de Administración[2]  del año 78, quien lideró los trámites de reconocimiento de su pueblo originario quechua, además a los diversos actores de tan comprometido esfuerzo, del distrito de Accha[3] y los senderos por los cuales caminaron sus autoridades para llevar documentos al distrito o para comunicarse telefónicamente.

La inscripción de sus propiedades en los Registros Públicos se hacía con la ayuda del Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS[4]), quienes en coordinación con las organizaciones gremiales realizaban el saneamiento de las propiedades en la Dirección Regional de Agricultura y luego en la SUNARP, hasta que por alguna razón se hizo la inscripción de los terrenos sin contar con la documentación de la comunidad en Registros Públicos.

Lamentablemente SINAMOS sufrió un incendio en el que desapareció importante información y dentro de ella, los documentos de Huyaino Aya, pero existía la documentación en la Dirección Regional de Agricultura y la de su propiedad en la SUNARP.

SOBRE EL PROCESO DE INSCRIPCIÓN

En la inscripción se encontró demasiados obstáculos, irregularidades e ilegalidades, desconocimiento pleno de las normas que regulan el trámite y acceso a la inscripción registral de las comunidades campesinas, dilatando de manera innecesaria la gestión y solicitando documentación que la norma no requiere.

Cabe señalar, que Huyaino Aya no podía defenderse y estaba sufriendo invasiones a su propiedad territorial por personas ajenas a ella, no pudiendo acceder a la defensa legal de su territorio, porque requerían la vigencia de poder que acredite legitimidad, para obrar en los procesos en torno a la defensa, protección de sus tierras y sus pobladores en la emergencia sanitaria por la pandemia COVID 19.

La cual determinó que solamente se aceptaría el levantamiento de observaciones de manera física, cuando el aislamiento social terminara, laborando los registradores desde su cómodo domicilio de manera virtual. Terminado el confinamiento, no se les ocurrió mejor medida que el tachado de títulos por el cumplimiento de vigencia del mismo, dejando los trámites en cero.

Don Aníbal Valencia, presidente de la comisión con 68 años a cuestas, debía trasladarse a la ciudad para indagar sobre los trámites, quedándose asombrado frente a cada absurda observación, pensando en cómo haría para reunir la firma de 93 personas de las cuales 2 fallecieron, pero con resignación e indignación ante una situación de exclusión constante.

La intervención de la Defensoría del Pueblo y la intermediación del Ministerio de Cultura permitió un espacio de discusión al respecto, que luego de fundamentación jurídica y quejas, pudimos obtener el resultado de la inscripción en aproximadamente un año, lo que estaba previsto en 48 horas.

La Constitución Política del Perú en su artículo 89, declara que el Estado respeta la identidad cultural de las comunidades campesinas, pero este respeto no sale del papel, y casos como el de Huyaino Aya solo ponen en evidencia la exclusión y discriminación a la que están expuestas en la SUNARP Cusco.

El caso de Huyaino Aya, no es un suceso aislado, por ello se presentará queja de los registradores y autoridades por su actuación poco profesional al respecto. Continuará con la solicitud de inscripción de su estatuto comunal, de acuerdo a sus usos y costumbres, sin modificarla a requerimiento de los registradores.

La comunidad campesina no renunciara a su autonomía e identidad y estos avances son un precedente para que otras comunidades no pasen por lo mismo. Definitivamente la comunidad de Huyaino Aya tiene en manos una noble tarea y está abriendo camino para que todas las comunidades hagan valer sus derechos.

 

  • *Especialista en pueblos indígenas, género y medio ambiente.

[1]     Superintendencia Nacional de Registros públicos.

[2]    Los Consejos de Administración que eran organizados por SINAMOS para el saneamiento legal de sus predios y el desarrollo de las comunidades campesinas.

4 El Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social, más conocido por su acrónimo SINAMOS, fue una entidad estatal creada en junio de 1971 por el gobierno de Juan Velasco Alvarado (primera fase del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada del Perú).

   [3]    El distrito de Accha es considerado como uno de los distritos más pobres