Luego de varias semanas de constantes protestas de los pobladores de la comunidad de Huancuire del Distrito de Cuyllurqui, y los enfrentamientos originados por la reacción violenta por parte de la Policía Nacional hacia los comuneros, la situación se ha tornado en un clima de “tensa calma”, gracias a que se ha llegado a un acuerdo entre la comunidad y la empresa MMG Las Bambas para la realización de una mesa de diálogo.

En un evento realizado el miércoles 23 de junio por el Instituto de Ingeniero de Minas del Perú, llamado “Minería para el Desarrollo de Apurímac”, en el que estuvieron presentes autoridades del gobierno de Apurímac y del Gobierno Nacional, el Viceministro del Ministerio de Energía y Minas, Jorge Luis Montero, informó que el pasado lunes, en coordinación con la comunidad de Huancuire, donde se encuentra el proyecto de Tajo Chalcobamba, se ha instalado una mesa de diálogo que se va a hacer realidad a partir del 30 de junio con el objetivo de impulsar el proyecto.

Al respecto, es importante señalar que, de acuerdo a declaraciones del comunero Isidro Pusaclla, se ha llegado al acuerdo de la realización de esta mesa de diálogo gracias a la iniciativa de un grupo de comuneros de Huancuire que, en representación de gran parte de la comunidad, viajaron a Lima y llegaron a la oficina central de la empresa MMG Las Bambas para conversar con los gerentes. Luego de días de espera, los comuneros lograron programar la mesa de diálogo para el próximo 30 de junio, en la que los comuneros esperan que se llegue a un acuerdo por el bien de la población de Huancuire.

Según Isidro Pusaclla, en la mesa de diálogo, los comuneros realizarán su reclamo por la permanente contaminación que ha afectado el estado de los recursos hídricos y de la salud de los comuneros, así mismo, denunciarán que la empresa minera viene desarrollando actividades de explotación en terrenos que han sido concedidos irregularmente. Otro de los puntos que se reclamarán será la acción violenta que tomó la policía frente a comuneros en las protestas pacíficas que los últimos venían realizando.

Como se informó anteriormente, en una de las protestas realizadas la semana pasada, el comunero Juan Huillca Ochoa fue violentado por la policía y retenido en el campamento minero de la zona, producto de ello, le rompieron la costilla dañándole el vaso sanguíneo. Sobre el estado de salud actual de Huillca, el comunero Isidro Pusaclla señaló que luego de haber sido operado 4 veces, ha salido de alta del hospital y se viene recuperando poco a poco.

A pesar de lo sucedido, la comunidad no ha recibido ninguna respuesta de parte de la empresa minera ni tampoco de alguna entidad del Estado, los comuneros esperan que en la mesa se presente un representante del Estado para que, de esa manera, sus reclamos puedan tomar más fuerza.