Cerro de Pasco sufre contaminación ambiental

En Cerro de Pasco (Perú) el aire y el agua están envenenados con metales pesados por una enorme mina controlada por «Glencore». Especialmente para los niños, el envenenamiento por plomo tiene consecuencias dramáticas: Anemia, discapacidad y parálisis.

70.000 personas viven en la ciudad peruana de Cerro de Pasco. Glencore controla la compañía minera Volcan S.A, una de las mayores productoras de zinc, plomo y plata del mundo.

La mina produce al menor costo de la industria. La gente de Pasco paga ese precio con su salud. La mina conduce a una contaminación ambiental extrema en plomo, arsénico y muchos otros metales pesados. Todo está envenenado: el aire, el suelo, el agua. La esperanza de vida de los habitantes es cinco años menor y la tasa de mortalidad infantil es mayor que en otras ciudades peruanas.

Glencore niega la responsabilidad

Hasta ahora, Glencore siempre ha tratado de eludir la responsabilidad alegando que la contaminación extrema es histórica y que la mina ya no viola las normas ambientales. Pero esto es demostrablemente falso. La situación no ha mejorado. Por el contrario, un análisis de cabello de los niños muestra que las concentraciones de plomo han seguido empeorando en los últimos años.

La iniciativa de ley en Suiza

En el sistema político de Suiza, la población puede presentar iniciativas de ley sobre cualquier tema si logra juntar 100’000 firmas dentro de 18 meses. Eso ha pasado con la iniciativa de ley para más responsabilidad empresarial (KOVI), la cual se presentó a fines del 2016. Desde el principio, el gobierno suizo y las grandes asociaciones empresariales estaban en contra. Sin embargo, el 29 de noviembre de este año, el pueblo suizo votará en un referéndum popular si quieren aceptar esta iniciativa o no. Si se acepta, entra en vigor con valor de ley y es de cumplimiento obligatorio. Si se rechaza, se archiva el tema.

La iniciativa como tal tiene un objetivo claro: Quiere lograr que las empresas (mayormente las grandes multinacionales) que tengan su sede principal en Suiza deban asumir la responsabilidad para con sus sucursales, empresas afiliadas o subsidiarias que estén causando en otros países la vulneración de los Derechos Humanos y destrucción del medio ambiente. Por ello, la iniciativa de ley pretende que los afectados puedan demandar a las empresas en el sistema jurídico de Suiza y que las empresas tengan que responder y asumir las sentencias.

Por ejemplo: De aceptarse esta iniciativa de ley, los pobladores de Cerro de Pasco o de Espinar podrán demandar a la multinacional Glencore en la Corte suiza por la contaminación de su suelo, agua y aire y lograr que Glencore tenga que mejorar las circunstancias y pagarles una indemnización por los daños causados. A su vez, la población en otros países podría demandar a la multinacional Nestlé en la Corte suiza por robar su agua sin consulta previa ni otro tipo de permiso, y Nestlé estaría obligada a responder frente a esta demanda en Suiza.

Ventajas

Eso tiene básicamente tres ventajas: Primero, el sistema jurídico en Suiza es políticamente más independiente y menos propicio a la corrupción que en otros países. Segundo, se pueden hacer cumplir mejor las sentencias (lo que, por ejemplo, en el caso de las multas de la OEFA en el Perú muchas veces no se da). Y tercero, no les gusta por nada a las multinacionales que sus accionistas se enteren de las violaciones de Derechos Humanos y contaminaciones del medio ambiente cometidas en otros países, sobre todo si esto se publica en los medios de comunicación o se toca en las Asambleas Generales con los accionistas, etc.

Las multinacionales se defienden, diciendo que otros países no tienen estas reglas, que allá no tienen que responder en estos temas, que causaría una desventaja económica para ellos, que se van a ir de Suiza (lo que pondría en riesgo puestos de trabajo), o que ellos ya informaron en sus informes anuales sobre los conflictos sociales y las supuestas medidas que estén tomando para resolverlos.

Los que están a favor (muchas ONGs, iglesias, partes de la economía y una coalición bastante amplia de la política, entre otros) argumentan que la iniciativa está pidiendo algo que debería ser normal: que las empresas respeten los Derechos Humanos y la protección del medio ambiente en todo el mundo y no solo en Suiza, y que si no lo hacen, tengan que responder por ello.

Según las encuestas más recientes, la tendencia que se apruebe esta iniciativa es probable. Pero aún no es nada seguro. Sobre todo, porque en estas últimas semanas antes de la votación, las campañas a favor y en contra se han intensificado aún más. La diferencia entre las posibilidades de los dos lados es muy grande: Mientras que los que están en contra de esta iniciativa de ley cuentan con presupuestos enormes por parte de las asociaciones empresariales y multinacionales, los que están a favor han venido trabajando sobre todo con crowdfunding (1) con parte de la sociedad civil e individuos.  Así es como, el día 29 de noviembre sabremos si el pueblo suizo vota a favor o en contra de esta iniciativa.

(1) Crowdfunding: El crowdfunding o micromecenazgo es un mecanismo colaborativo de financiación de proyectos desarrollado sobre la base de las nuevas tecnologías.

Pueden encontrar más información sobre esta iniciativa se encuentra en la siguiente página: https://konzern-initiative.ch/beispiel/mine-vergiftet-kinder/

Escriben: Martín Wanner (IDECA) y Mattes Tempelmann (Red Muqui)