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Después de un año de espera, el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE) se pronunció respecto a la solicitud de “Modificación de Estudio de Impacto Ambiental Detallado para el Proyecto de Expansión de la Unidad Minera Toromocho a 170000 TDP” de la empresa minera Chinalco. Y lo hizo tomando en cuenta el informe técnico N° 532-2021-ANA-DCERH elaborado por la Autoridad Nacional del Agua (ANA), donde se indica que Chinalco no logró subsanar dieciocho (18) de las veinticinco (25) observaciones realizadas en materia de recursos hídricos.

Basándose en dicho informe técnico, SENACE decidió no admitir la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental (MEIA) para llevar a cabo la segunda fase de ampliación del proyecto minero Toromocho. Respecto al componente de recursos hídricos, se observó que los principales componentes de la ampliación del proyecto minero Toromocho son los depósitos de desmontes, el tajo abierto y el depósito de minerales de baja ley, con las que se busca ampliar su producción a 170,000 toneladas por día (tpd); y, para lo cual requerirán 817 litros/segundo de agua. Es decir, necesitan 331 litros/segundo de aguas adicionales a lo estipulado en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) original del 2010, lo cual ocasionaría considerables impactos ambientales.

Por otro lado, el documento resalta que el desarrollo del modelo conceptual (información utilizada) y posterior modelo numérico hidrológico no cuenta con la información suficiente y actualizada sobre los niveles de agua subterránea y flujos de entrada y salida del sistema hidrológico, por lo que dichos modelos numéricos han considerado información desfasada para la calibración. A su vez, ésta es limitada debido a que no se tomaron registros de las fuentes de agua subterránea desde el último Estudio de Impacto Ambiental en el 2010.

Las observaciones planteadas por la Autoridad Nacional del Agua (ANA), habían sido advertidas a fines de julio del año 2020 en las observaciones presentadas a SENACE por el Frente Amplio de Defensa de los Intereses de Morococha y la Asociación de Propietarios Desplazados por el proyecto Toromocho de Morococha en Junín, con el apoyo de PASSDIH y la Red Muqui; en ella se advertía que la propuesta de Chinalco iba a requerir aproximadamente 331L/s de agua adicional para sus operaciones. Esta información no fue expuesta de forma clara por Chinalco en su MEIA, ya que actualmente el proyecto minero hace uso de aguas subterráneas (según su EIA 2010), y ahora según su MEIA necesitaban actualizar el estudio y hacer un balance hídrico. Otro dato importante es que Chinalco no consideró hacer un estudio sobre la conectividad hidrogeológica con las principales lagunas de la zona, a pesar de que la ANA ya había  declarado en emergencia dichas lagunas.

Finalmente, se debe recordar que las organizaciones sociales plantearon observaciones respecto del Área de Influencia Directa Social, ya que actualmente hay un grupo de familias no reasentadas en la Antigua Ciudad de Morococha, al igual que el incumplimiento de compromisos en materia socio ambiental relacionados al desarrollo económico local, adquisición de bienes y servicios y la cuota de empleos. De la misma forma se platearon observaciones respecto a los procesos de participación ciudadana e indígena, ya que el mecanismo virtual propuesto por la empresa minera no era idónea para la evaluación del MEIA, pues la publicación y difusión de avisos, pegado de carteles, la implementación de una oficina de información virtual, entre otros, no garantiza un pleno acceso a la información de los pobladores. La decisión de SENACE hace bien en observar el MEIA de Chinalco, ya que no reunió suficientes elementos que permitiera asegurar la reducción de impactos ambientales graves en el área de influencia del proyecto minero.