Por: Jaime Borda / Secretario Ejecutivo de Red Muqui

Recientemente, el economista y profesor de la Universidad de la Pacífico (Lima), Bruno Seminario, ha hecho una serie de declaraciones al portal periodístico Ojo Público sobre los impactos de la pandemia en la economía y los desafíos que se vienen para los próximos años en nuestro país. En esta entrevista, el economista Seminario hace una afirmación que está pasando desapercibida en nuestra crítica coyuntura política y que merece ser discutido. Él ha manifestado, entre otras cosas, que esta pandemia va cerrar el período neoliberal: “Capaz diez años antes de lo que yo lo había anticipado. El período que se viene en el Perú ya no será el de un período neoliberal…” Y esto, por supuesto, tiene que ver con las reformas estructurales que se tienen que hacer en nuestro país, desde modificar la dependencia en la explotación de materia prima, hasta las reformas integrales en la salud, sistema de pensiones, lucha contra la corrupción, entre otras reformas. No tomar en cuenta estos aspectos para el debate en las próximas elecciones será volver a lo mismo de siempre.

Y justamente hablando de reformas, el gremio empresarial más importante del país como es la CONFIEP, al parecer, no comulga con estos cambios; por el contrario, sus agendas son más de lo mismo. Esta semana han presentado al gobierno nacional su “Agenda de Reactivación 2020”. Según ha señalado su presidenta María Isabel León, es para “recobrar los empleos perdidos y estimular la inversión pública y privada en sincronía con el cuidado de la salud y el respeto de los derechos humanos”. Cuando lo que se plantea en el documento es reiterativo, se busca reducir plazos y trámites, se quiere flexibilizar aún más los derechos laborales y humanos y, sobre todo, buscan garantizar sus ganancias en medio de la pandemia. Y como si esto no fuera poco, la CONFIEP había señalado que se deben reabrir los vuelos internacionales y, al día siguiente ,el ministro de Transportes y Comunicaciones anunció que desde el 01 de octubre se van a retomar los vuelos, un mensaje más que elocuente para saber quiénes están tomando las decisiones en el gobierno.

De otro lado, el nuevo ministro de Energía y Minas, Miguel Inchaustegui, esta semana ha confirmado que la cartera estimada de inversión en proyectos mineros y en fase de construcción de minas se mantiene y que “dentro de los 48 proyectos en cartera (de construcción de mina), hay 19 con el EIA aprobado, cuatro de ellos están en ejecución y dos requieren un mayor trabajo con las comunidades para lograr una aceptación social”, y concluye que de este grupo de proyectos mineros su despacho se enfocará en sacar adelante 13 proyectos. Si bien el nuevo ministro ha tenido una actitud diferente para abordar la gestión de los conflictos sociales en zonas mineras, como es el caso de Espinar, ello no es garantía de que los cuestionamientos y los conflictos sociales se suspendan en este sector, sobre todo cuando se viene implementando una serie de medidas normativas que busca agilizar los procedimientos mineros, limitar la participación ciudadana, y relajar la protección ambiental, entre otras modificaciones.

Desde Red Muqui creemos que se debe empezar a discutir los cambios y las reformas necesarias en el sector minero, no solo en este contexto de la pandemia, sino en el marco de las reformas integrales que se deben discutir en nuestro país de cara al bicentenario y las próximas elecciones nacionales y congresales del 2021.